Nueve sucursales, depósito propio y stock que se mueve todos los días. No somos una tienda para el público: acá el precio es de gremio y para eso hay que ser del gremio. Dejanos tus datos y entrás.
Son cuatro pasos cortos. Cada campo existe por una razón: o nos dice cómo verificarte, o define qué ofertas te van a llegar después. Lo único obligatorio es tu nombre y tu WhatsApp.
Los años en el oficio mandan el tono: al de 8 años le hablamos de microsoldadura y volumen; al de 1 año, de capacitación y kits.
Esto separa al hobbista del que tiene costos fijos. El de local a la calle compra todas las semanas; el de casa, cuando le entra el trabajo.
El Club es nacional: la sucursal no te ata, solo dice dónde retirás. El del interior entra por envío igual.
Las redes son la verificación más barata que hay: miramos el perfil y en 20 segundos sabemos si sos técnico de verdad. Cuanto más completes, más rápido te verificamos.
Éste es el campo que más te conviene completar bien: la oferta de un flex de carga sólo le llega a los que ponen pines, y la de placa iPhone a los que sueldan.
Declarado, no medido. Sirve para arrancar: a los tres meses lo reemplaza lo que compraste de verdad y el nivel se recalcula solo.
Tres preguntas que no venden nada, y son las que hacen que después nos atiendas el teléfono.
El cumpleaños es una excusa perfecta para un mensaje que no es venta. Y "qué te frena" nos dice qué capacitación o herramienta armar el año que viene.
Tu alta quedó en el padrón como pendiente. Alguien del equipo mira tu Instagram o tu ficha de Maps y con un click te verifica. Recién ahí ves el precio de gremio y te empiezan a llegar las ofertas relámpago de tu especialidad.
Mientras tanto podés ver el catálogo con precio público. La puerta está abierta; el precio, todavía no.
Normalmente lo resolvemos el mismo día hábil. Si querés apurarlo, escribinos y te verificamos al toque.